Serendipia en Morelia

Revista solo cultural
Editada Bimestralmente
Desde Morelia, Michoacán


Mayo 2009 No3

  • Inspiración por Alfonso Acosta Escobedo

  • Buddy Holly La quintaesencial presencia y primer martir del rock cumple medio siglo la leyenda de uno de los maximos pioneros del género rock por Alejandro Cervantes Avilés

  • Mis apuntes de teatro por Yeudiel Alejandro Acosta

  • Tu Obra por Alfonso Acosta Escobedo


A propósito del tema sobre la inspiración, desarrollado en este número de nuestra revista Serendipia en Morelia, la portada de este número es obra de nuestra entrañable AMIGA Y COLABORADORA Juanita de Samayoa, y la apreciación, la simple vista de esta bella obra inspiró a nuestro Editor, de manera fugaz, como dictado por el espíritu mismo de la inspiración (ver el origen etimológico de esta palabra), el poema Tu Obra, que se edita en este mismo número. He aquí un ejemplo claro de una forma de inspiración como se desarrolló en el editorial ya mencionado.

Los autores de las obras publicados en Serendipia en Morelia reservan todos los derechos de su obra. Para usos nocomerciales, haga el favor de citarnos.


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¡VAYAMOS AL TEATRO!

Mis apuntes de teatro

Por Yeudiel Alejandro Acosta

Mi primer encuentro con el teatro no fue muy entretenido: unos amigos estaban en un grupillo en el pueblo mágico de Tlalpujahua, Mich. que se dedicaban no a actuar sino a divertirse ante el público, no se molestaban en hacer presentaciones de un alto nivel solo salían a improvisar los de por si ya improvisados libretos que ellos mismos se inventaban, pero en ese pueblo, a la gente le gustaba ver esas representaciones, de vez en cuando eran muy serias y tocaban temas interesantes pero tan comunes como el aborto o pastorelas en épocas navideñas, mi segundo encuentro fue el que me hizo cambiar de opinión, sucede que un buen día me animaron a participar con ellos, era una representación interesante de un grupo de niños que tenían una amiga que cambiaba de repente sus actitudes se volvió introvertida, bajaba sus calificaciones, investigaron el motivo y descubrieron que su tío una persona muy respetada en el pueblo y el cual yo interpreté abusaba sexualmente de ella, de pronto la representación se tornaba de entretenida y hasta divertida a un contraste mas realista triste y escabroso, al final de la representación se invitaba a la gente a pasar a formar una “valla” humana para demostrar unión contra los problemas y para representar que apoyaban a la niña y que se enfrentarían a ese tipo de problemas reales, la obra era titulada precisamente la “valla” en fin, acabada la obra tuve una sensación muy interesante, era asombro, alegría, emoción y hasta euforia, de ver el teatro del pueblo lejos de lleno, repleto de espectadores, nos ovacionaron de pie con un aplauso estruendoso y chiflidos de alegría de gentes de todas las edades maravillados por la calidad de la representación, el presidente municipal tomó la palabra para felicitarnos y hasta nos invitó a comer, a partir de ahí me hice miembro activo del grupo de teatro “máscaras” comenzamos a realizar participaciones en distintos municipios ya que nos invitaban para presentar nuestras obras, también nos dedicábamos a bailar y hacerla de cómicos en escuelas primarias.

Aparte de recibir comida gratis me gustó mucho vivir esa experiencia donde me hice de amigos muy especiales, fue toda una aventura ya que pasaron muchísimas cosas, los ensayos eran divertidos, conseguir vestuarios y disfrazarnos o caracterizarnos nos hacía reír de ver nuestros looks tan cambiados, aprendí muchísimas cosas con ellos, el valor de una amistad, la responsabilidad, la puntualidad,  la sensación de entretener a tanta gente y que a veces pasara por la calle y me hicieran comentarios como: ¡Ahí va el tío violador, línchenlo!, o que el presidente municipal se sobara el codo cuando nos invitaba a comer después de una presentación, hacíamos un buen trabajo siempre, los muchachos le metían todo el corazón y lo irradiaban en las presentaciones, a veces te hacían llorar con lo que le pasaba al personaje, yo nunca me aprendía los libretos, eso le molestaba  a nuestra directora, y se estresaba cada día que se acercaba más una función pero al llegar la fecha yo improvisaba todo y la dejaba boquiabierta porque quedaba bien a pesar de todo y siempre éramos nosotros los que abarrotábamos el teatro, a veces llegaban grupos de otras localidades y sin embargo a veces ni sus familiares los iban a ver, es una sensación muy placentera de participar en ese tipo de arte, a mi en lo personal me gusta mucho dibujar, pero al haber entrado en ese grupo que no somos profesionales me ayudó a cambiar muchas cosas negativas en mi, por ejemplo perdí el pánico escénico, aprendí a controlar mis emociones y a no estar de ocioso y pasar el tiempo de una mejor manera en lo que fuera que estuviese haciendo, es una experiencia muy llenadora, donde día a día aprendes a valorar todo lo que haces, aprendes a valorar a los amigos, la vida en si misma es hermosa cuando haces bien las cosas, es como estar viviendo un sueño y no necesariamente vivir en él, sabes que cada momento en el escenario que aprendes a respetar es tiempo de vivir algo totalmente ajeno a tu vida diaria, saberte que haces recapacitar a muchas personas contra cosas que antes dejaban pasar, y tan solo por hacer una representación donde hagas incapié en un tema en especial, a veces imitando gente imprudente del  pueblo otras veces imitando a las autoridades, siempre en plan de respeto obviamente, de chusca presencia o simplemente parodiándolos, me hizo ver que siempre donde haya ganas de emprender algo cualquier cosa es posible, ellos comenzaron con 4 personas en una pastorela donde no se como les alcanzaba el tiempo para cambiarse de vestuarios, en nuestra época dorada llegamos a ser más de 18 individuos, siempre nos las arreglábamos con lo que teníamos y nunca cobramos por hacer eso que tanto entretenía a la gente y que tanto adorábamos hacer, sentir que teníamos una presentación próxima nos llenaba de entusiasmo y alegría, andar consiguiendo escenografía, ya fuera pidiéndola o creándola nosotros, donde quiera que nos presentábamos la gente se mostraba muy entretenida y divertida de ver ese tipo de escenificaciones en su propio municipio y sin pagar ni un solo peso, ese era tema de muchas conversaciones que teníamos entre nosotros, de que el teatro a veces no es muy bien visto porque se le considera aburrido, tedioso, o solo porque a veces participan actores que se escudan de su popularidad para hacer un papel que a veces deja mucho que desear, nos dábamos cuenta que la mayoría de las personas que nos llegaban a ver eran en su mayoría adultos y ancianos, quedaban maravillados de ver que un grupo (y vaya grupo) de jóvenes se dedicara a repartir momentos de alegría, momentos únicos, momentos de entretenimiento y que no anduviéramos en borracheras, carreras, o algún entretenimiento mal habido al que suele recurrir gente de nuestra edad o que por lo menos se nos relaciona con esos desmanes, estar en un grupo donde todos y cada uno de los integranytes son amigos mutuos es muy gratificante porque hay veces que no dan ganas de ensayar pero si de jugar, otras de hablar, de dar en lo posible solución a los problemas que llegábamos a tener, dar y recibir apoyo en las empresas que nos fuéramos a embarcar, se siente como tener una familia donde todos son de la misma edad, te puedes escudar con ellos, puedes divertirte con ellos, en nuestros momentos libres todos salíamos a pasear, a dar la vuelta en el pueblo, a comer a casa de alguien, de veces ver películas, todo era muy gratificante, recuerdo que en la escuela mis compañeros de clase muy pesar del querer de mi profesor exigieron que se me diera a mi el papel protagónico de un monólogo o…no se que intentó hacer el profesor… dejémoslo en monólogo, el profesor lo sometió a votación, a sorteos, a rifas a todo tipo de concursos para tener motivos de escoger a su alumno favorito pero el salón siempre me exigía a mi a pesar de que yo ganara todas las situaciones, en fin, el profesor aceptó su derrota y me dió el papel, yo no llegaba a los ensayos a tiempo, no le ponía el empeño que él quería ver, se acercó el día de la función para las madres y ese día demostré todo mi potencial a tal grado que las madres lloraron con mi representación, sus hijos los alumnos lloraban de haberse sentido que la moraleja era para ellos o que el saco les quedaba a la medida, todos aplaudían de pie, me felicitaban, gritaban mi nombre, hasta comenzaron a hacer olas, ese día me gustó mucho ver la cara del profesor y ver que por sus mejillas se le escurrían lágrimas y me dio las gracias a pesar de su orgullo, ese día me sentí solo porque ni uno de mis amigos se presentó pues tenían clases aún en la escuela rival, pero me sentí muy bien de ver que mi primo y mejor amigo si estuvo presente, aunque no fue a dar clases ese día.

Uno no se cansa de vivir esas situaciones, siempre hacer el máximo esfuerzo y recibir tantos láudeles son bien recibidos, nunca se nos llegó a subir el éxito a la cabeza, bueno, a algunos si, pero ellos mismos se salieron del grupo porque querían llegar a las grandes ligas, pero perdieron el interés de que nunca lo intentaban, hace casi un año hubo un festival de cine de fantasía y terror, se le hizo mucha publicidad por distintos medios de comunicación incluidos el internet y periódico, fue mucha gente, demasiada para el pueblo de echo, y sin embargo nosotros en papel de invitados o ayudantes jalábamos mas gente en nuestras funciones que incluían recorridos de leyendas, y haber ganado más público que estrenos mundiales de películas si nos hizo pensar que realmente hacíamos bien nuestro trabajo, por motivos de estudios, muchos nos comenzamos a salir, todavía quedan los integrantes originales, y lo que sé que siempre quedará son los recuerdos de los aplausos, de ver la gente feliz, liberada de una monotonía, la satisfacción y placer de arrancarlos de su vida diaria y transportarlos junto con nosotros a un mundo de fantasía y vivir junto con ellos una historia alterna, fantástica, distinta, y  regresarlos con nuevos aires, nuevos puntos de vista o simplemente divertidos a seguir viviendo, a seguir dando lo mejor de si mismos, de valorar cada día y cada oportunidad que se les da al amanecer.

Yo si quisiera invitarlos a que si tienen la oportunidad la tomen y entren a un grupo de teatro, o ¿Por qué no? Hacer uno con sus amigos, les garantizo que si se esmeran vivirán experiencias muy llenadoras y entretenidas que nunca olvidarán, o también dense la oportunidad de asistir a un evento no necesariamente de gente profesional, para distraerse un momento o para pasar un buen rato en compañía de ustedes mismos o de quien gusten llevar.

Estoy pensando seriamente si regresar con ellos, de ser así, les traeré noticias de primera mano a esta su revista cultural.